martes, 25 de agosto de 2026

The Sinking City 2: el horror lovecraftiano regresa más oscuro y mejor pulido

 


Análisis jugado en PC (RTX 3060, ajustes medios, con audífonos)

Tras varias horas sumergido en la secuela de The Sinking City, la conclusión es clara: estamos ante una experiencia muy recomendable, especialmente en PC, donde su precio resulta mucho más atractivo que en PS5. A continuación, un repaso completo por sus principales apartados.

Gráficos: una atmósfera que atrapa

El apartado visual ha dado un salto notable respecto a la primera entrega. La ambientación sombría y el nivel de detalle construyen una atmósfera perfecta para el terror, ya sea recorriendo la ciudad inundada, los pasillos de un hospital abandonado o las heladas extensiones de la Antártida. Los pasillos oscuros contrastan de forma efectiva con los destellos carmesí de los ataques enemigos, generando momentos de tensión visual constante.

Es cierto que algunos objetos y modelos de personajes fueron reciclados del juego anterior, aunque con skins renovadas. El infectado sigue siendo el enemigo más común, y los gusanos —presentes de forma omnipresente y perturbadora— aportan un nuevo nivel de repulsión y horror al diseño general.

Calificación: 9/10

Sonido: terror que se escucha

El diseño sonoro es otro de los grandes aciertos del juego. La música incidental que acompaña la aparición de enemigos incrementa la tensión de forma magistral, mientras que el cierre de puertas, los susurros, el chapoteo del agua y el sonido escurridizo de los gusanos en el piso mantienen al jugador en alerta permanente. Las armas, por su parte, suenan acorde a su poder de fuego real, reforzando la credibilidad del combate.

Calificación: 9/10

Jugabilidad: un ser humano común en una pesadilla extraordinaria

El diseño jugable pone al frente a un protagonista corriente enfrentando circunstancias extraordinarias, por lo que sus movimientos son deliberadamente más pesados que en otras franquicias de acción. La comparación con Resident Evil 4 es inevitable y bastante acertada: el esquive es una mecánica clave y muy útil en combate.

El inventario limitado obliga a regresar constantemente a la base para almacenar objetos valiosos y hacer espacio para llaves y piezas clave necesarias en los puzzles, una dinámica ya emblemática de la franquicia. En esta ocasión los acertijos requieren menos pasos y, en su mayoría, no exigen grandes desplazamientos ni cambios drásticos de escenario, aunque en algunos casos sí será necesario recorrer caminos ya transitados. El juego suele resaltar las partes relevantes de las piezas de información, aunque un par de desafíos pueden resultar algo confusos.

En cuanto al arsenal, las armas nuevas van apareciendo conforme los monstruos se vuelven más poderosos. El arma final llega quizás demasiado tarde —cerca del 80% de la partida— y termina siendo poco necesaria en dificultades bajas. La escopeta y el rifle destacan por su poder notorio, mientras que el lanzagranadas, pese a su fuerza, sufre de una recarga lenta. Esta variedad obliga a planificar cuidadosamente qué llevar, dado el límite de inventario.

Los enemigos presentan movimientos variados, y los infectados incluso muestran una evolución inesperada que añade más tensión al combate. Los Profundos son la gran novedad: su movilidad y durabilidad los convierten en uno de los aspectos más terroríficos del juego, funcionando como subjefes recurrentes, uno por cada sección del mapa.

Calificación: 8/10

Historia: un tributo lovecraftiano bien construido

La narrativa mezcla varios relatos del universo de H.P. Lovecraft, ambientada en Arkham, con locaciones y personajes emblemáticos como la Universidad de Miskatonic. Abundan las menciones y guiños a otras obras del autor, e incluso referencias al juego anterior.

La aventura comienza cuando el protagonista (Calvin Raffery) y su novia (Faye Adelaide Bennet) realizan un ritual dentro del Mundo Onírico. Solo él logra despertar; ella queda sumida en coma durante tres meses mientras él busca en la literatura ocultista un ritual que permita reconectar su alma con su cuerpo. Todo comienza en un anexo de la biblioteca de Miskatonic, en busca de un libro con las respuestas.

A medida que avanza la historia, se revela una infección de gusanos conocidos como "slithers" y una gran inundación que va devorando la ciudad. La trama se profundiza hasta descubrir a seres de otro mundo que buscan usar el cuerpo de la protagonista como sacrificio para invocar a una deidad lovecraftiana.

El cuerpo de Faye termina en un hospital tomado por un culto que abre un portal para permitir el ingreso de criaturas como los slithers, además de enviar sacrificios que completen el ritual. En medio del caos, los Mi-go orquestan gran parte de la operación, manteniendo cerebros en frascos y huéspedes listos para sus conciencias.

Al destruir sus instalaciones, los slithers se ven obligados a retroceder hacia otro portal en la Lonja de Arkham, donde entran en escena los Profundos —ya anticipados por cartas que hacían referencia a "la Llamada"—. Ellos custodian un portal inestable dentro de un barco, alimentado con oro y sacrificios humanos. Este portal transporta al protagonista hasta la Antártida, escenario de la expedición de Miskatonic mencionada en En las montañas de la locura, con referencias también a Dexter Ward.

Frente a una necrópolis de los Antiguos, se revela finalmente al responsable de todo: Yog-Sothoth, la llave y la puerta. Se descubre que la protagonista es una soñadora, y que llevar su cuerpo físico al Mundo Onírico permitiría a la deidad finalmente cruzar hacia nuestro mundo, rompiendo el sello que lo mantiene fuera. Es el amor entre ambos protagonistas —manipulado hábilmente por la entidad— lo que termina desencadenando la posible destrucción del mundo entero. Al ceder a los deseos de Yog-Sothoth con tal de permanecer juntos, el dios concede el deseo... a su manera, convirtiéndolos en una pareja de seres oníricos habitando para siempre el mundo de los sueños.

Calificación: 9/10

Veredicto final

The Sinking City 2 logra mejorar sustancialmente el apartado técnico y sonoro de su predecesor, mientras entrega una jugabilidad sólida —aunque con algunos altibajos en el ritmo de armamento— y una historia que rinde un tributo digno al universo de Lovecraft. Una secuela recomendable, sobre todo en PC.

ApartadoNota
Gráficos9
Jugabilidad8
Historia9
Sonido9
Calificación general8.75

miércoles, 12 de agosto de 2026

Eman Esfandi: el futuro de Star Wars

 


Durante los últimos días, varios medios ecuatorianos han destacado el nombre de Eman Esfandi gracias a su breve participación en Spider-Man: Brand New Day. Sin embargo, aunque aparecer en una de las franquicias cinematográficas más exitosas del planeta siempre es una buena noticia para cualquier actor, creo que ese papel será apenas una nota al pie de una carrera que apunta mucho más alto.

Como fan de Star Wars, considero que el verdadero momento decisivo de Esfandi llegó cuando Dave Filoni lo eligió para interpretar a Ezra Bridger en la serie Ahsoka. No solo heredó uno de los personajes más queridos de Star Wars Rebels, sino que también asumió el reto de convertir un héroe de la animación en una persona de carne y hueso sin perder su esencia.

Y lo consiguió.

Una mezcla de culturas que terminó creando al Ezra perfecto

Eman Esfandi nació en Texas, Estados Unidos, hijo de un padre iraní y una madre ecuatoriana. Esa combinación cultural le da un aspecto físico muy particular, una mezcla de rasgos de Oriente Medio y América Latina que, curiosamente, recuerda mucho al diseño original de Ezra Bridger.

Cuando Lucasfilm anunció su elección, muchos aficionados quedaron sorprendidos por el parecido físico. Pero conforme aparecieron las primeras imágenes y, posteriormente, la serie, quedó claro que no era solo una cuestión de apariencia.

Había capturado la personalidad.

Ezra siempre fue un personaje impulsivo, bromista, optimista y con una energía contagiosa. Esfandi transmite exactamente esa sensación tanto dentro como fuera del set. Basta con seguir sus redes sociales para encontrar a un actor espontáneo, relajado y cercano, alguien que parece disfrutar genuinamente de formar parte del universo creado por George Lucas.

Esa naturalidad hace que resulte muy fácil creer que realmente estamos viendo al Ezra que conocimos en Rebels varios años después.

Un actor orgulloso de sus raíces

Aunque su carrera se ha desarrollado completamente en Estados Unidos y gran parte de su identidad está marcada por la cultura estadounidense, Esfandi nunca ha ocultado sus raíces familiares.

Habla español con soltura y en distintas entrevistas ha mostrado un enorme cariño por el lado ecuatoriano de su familia, influencia que atribuye en buena medida a su madre. Para Ecuador representa un motivo de orgullo ver a un actor con esa conexión familiar abrirse camino en dos de las franquicias más importantes del entretenimiento moderno.

No es frecuente encontrar una combinación cultural como la suya. Esa diversidad forma parte de su identidad y, en cierto modo, también de su atractivo como intérprete.

Ahsoka temporada 2: la oportunidad que puede cambiarlo todo

Eman Esfandi como Ezra Bridger en Ahsoka 2.

La primera temporada de Ahsoka tenía un objetivo muy claro: encontrar a Ezra Bridger.

La segunda temporada será completamente diferente.

Con Ezra de regreso en la galaxia, el personaje deja de ser el objetivo de la búsqueda para convertirse en uno de los protagonistas principales de la historia. Todo apunta a que tendrá un papel mucho más amplio y un desarrollo que permita conocer cómo ha cambiado después de años de exilio en Peridea.

Para Esfandi, este será el verdadero examen.

Interpretar a Ezra durante apenas unos episodios fue suficiente para convencer a la mayoría de los seguidores de Star Wars. Ahora tendrá la oportunidad de sostener un arco dramático mucho más complejo, compartir pantalla durante toda la temporada con Ahsoka, Sabine, Hera Syndulla y enfrentarse nuevamente a la amenaza del Gran Almirante Thrawn.

Si consigue consolidar esa evolución, podría convertirse en una de las caras más importantes del futuro de Lucasfilm.

¿Puede Ezra convertirse en el nuevo gran héroe de Star Wars?

Aquí entramos en el terreno de la especulación, pero también en uno de los debates más interesantes entre los aficionados.

Durante décadas, Luke Skywalker fue el gran referente de la saga. En el antiguo Universo Expandido (hoy conocido como Legends), Luke continuó siendo el centro de numerosas historias posteriores a la caída del Imperio.

En el canon actual, ese espacio todavía está abierto.

¿Podría ocuparlo Ezra Bridger?

No parece una idea descabellada.

Ezra representa una nueva generación de Jedi, una mucho menos ligada a las estructuras tradicionales de la Orden. Su historia lo ha convertido en un superviviente, un líder y un héroe que ya ha sacrificado todo por la galaxia.

Si Dave Filoni decide seguir desarrollando esta etapa del universo de Star Wars, sería fácil imaginar a Ezra como una de las piezas centrales de una futura trilogía o de una nueva saga cinematográfica.

Los propios tripulantes del Ghost —Ahsoka, Sabine, Hera, Zeb, Chopper y Ezra— forman uno de los grupos de personajes más queridos de la franquicia moderna.

Muchos fans sueñan con verlos enfrentándose nuevamente a Thrawn en una adaptación libre de Heir to the Empire. Otros imaginan amenazas aún mayores, como Abeloth, una entidad del antiguo Universo Expandido cuya incorporación al canon abriría la puerta a historias mucho más oscuras y ambiciosas.

Hoy no existe ninguna confirmación oficial sobre esos proyectos, pero resulta difícil pensar que Lucasfilm desaprovecharía un personaje con tanto potencial narrativo.

DragonWulf: el artista detrás del actor

Lo que muchos desconocen es que Eman Esfandi también desarrolla una carrera musical bajo el nombre artístico de DragonWulf.

Su música mezcla rap, hip-hop y sonidos electrónicos, reflejando distintas facetas de su personalidad.

What Do I Want



Es probablemente una de sus canciones más energéticas.

Tiene una producción moderna y una vibra claramente motivacional. Es fácil imaginarla sonando durante un entrenamiento intenso, una sesión de gimnasio o incluso acompañando la entrada de un luchador hacia el ring.

Es una canción que transmite movimiento, determinación y confianza.

You're Perfect In Every Way

Aquí aparece un Eman mucho más sensible.

Sin abandonar el rap, presenta una canción romántica con un videoclip sencillo pero efectivo. La imagen de una rosa con el tallo quebrado funciona como una metáfora visual sobre la fragilidad emocional mientras él canta mirando directamente a la cámara.

Su aspecto recuerda inevitablemente al Ezra Bridger de Ahsoka, lo que hace imposible separar completamente al músico del actor.

Aunque el videoclip tiene algunos detalles técnicos mejorables, especialmente en la sincronización labial, logra transmitir honestidad y cercanía.

I'm Tired

Posiblemente sea una de las composiciones más personales de DragonWulf.

En apenas unos minutos, Esfandi habla de ansiedad, frustración y del cansancio que le provoca un mundo lleno de injusticias y conflictos.

No intenta ofrecer respuestas fáciles. Más bien comparte emociones que muchas personas pueden reconocer en su propia vida.

Es breve, intensa y probablemente una de sus mejores interpretaciones hasta la fecha.

Alexei 3049: DeLorean



Aquí DragonWulf cambia completamente de registro.

La canción adopta una estética claramente futurista, con influencias synthwave y un ambiente cyberpunk que recuerda a las grandes producciones de ciencia ficción de los años ochenta y noventa.

La imagen del DeLorean funciona como símbolo del viaje, del futuro y de la nostalgia, construyendo una atmósfera que conecta muy bien con la identidad geek que muchos ya asocian con Esfandi.

Un actor al que vale la pena seguir de cerca

Muchos conocerán a Eman Esfandi por un breve papel en una película de Spider-Man.

Otros lo descubrirán gracias a sus canciones como DragonWulf.

Pero creo que dentro de unos años será recordado, sobre todo, como el actor que logró convertir a Ezra Bridger en uno de los personajes más prometedores del Star Wars contemporáneo.

Si Ahsoka temporada 2 cumple las expectativas y Lucasfilm continúa construyendo historias alrededor de Ezra, podríamos estar presenciando el nacimiento de uno de los protagonistas de la próxima gran etapa de la saga.

Y para Ecuador existe un motivo adicional para seguir su carrera: detrás del Jedi que conquistó a millones de aficionados también hay un joven orgulloso de las raíces que heredó de su madre ecuatoriana.