Este octubre de terror me topé con una de las premisas más raras que he visto en un videojuego: Penguin Colony, del estudio Origame Digital, nos pone en la Antártida de 1939 en la piel de un pingüino, mientras unas expediciones humanas pierden la cordura ante una entidad antigua sacada de En las montañas de la locura.
Su creador, Naphtali Faulkner, lo plantea como una lectura crítica de Lovecraft, y en lo jugable es un mundo abierto donde nos deslizamos por el hielo, nadamos y vamos aprendiendo palabras de un idioma ancestral.
En el blog les cuento mi experiencia con la demo, el precio, los idiomas disponibles y si vale la pena para un fan de los Mitos:




